14 de diciembre de 2010

POLÍTICA NACIONAL: ¿DESAPARECERÁ LA PLURALIDAD MEDIÁTICA?

¿Está el PSOE dispuesto a dar por perdida la batalla mediática?

Este fin de semana fue anunciado oficialmente el cierre de CNN+. En su portada del sábado, La Gaceta tituló la noticia del siguiente modo: “La izquierda mediática, en caída libre”. Debo decir de inmediato que me parece un diagnóstico certero. Frente al despliegue de numerosas cadenas televisivas privadas que reparten sus opciones ideológicas entre la derecha extrema e incluso la extrema derecha, la izquierda mediática, en efecto, tiende de modo casi irreversible al haraquiri.

La excepción de la regla era CNN+. Pues bien, ahora a los ciudadanos progresistas ya no nos quedará, en el ámbito referido, prácticamente nada. El mejor y más prestigioso canal desde el punto de vista de la profesionalidad y el rigor periodístico con orientación no conservadora está a punto de desaparecer. El fin de reinado o de ciclo político empieza a ser escalofriante.

El coronel….
El Gobierno Zapatero se encuentra al respecto cada vez más solo. Le pasa lo de la novela de Gabriel García Márquez El coronel no tiene quien le escriba. Lamentablemente para José Luis Rodríguez Zapatero, es verdad que apenas “tiene quien le escriba”. La política de comunicación del PSOE y/o del Gobierno ha sido deficiente, zigzagueante, a veces arbitraria y, sobre todo, bastante inútil. Ahora, en estos tiempos de zozobra, se ven los resultados. Los primeros, en Cataluña, bien recientemente.

La debacle catalana
¿Puede explicarse, en parte, la debacle del socialismo catalán en clave de los medios de comunicación públicos, como TV3 y Catalunya Ràdio, en manos del nacionalismo durante los siete años de Presidencia socialista? Tiene su explicación, naturalmente, si a ello se añade un repaso a los medios privados, los escritos, los radiofónicos y los digitales. Las torpezas del PSC en ese sentido vienen de lejos. Si se enumeraran, a algunos dirigentes del PSC tendría que caérseles la cara de vergüenza.

La caída libre
En el conjunto de España, el fin de CNN+ ratifica con exactitud cómo la derecha avanza a toda velocidad hacia sus objetivos de regresar al poder político y a ser posible arrasando y dejando K.O. a sus adversarios. Mientras tanto, la “caída libre” del periodismo progresista es otro factor relevante en relación con la situación a la baja en la que se halla la izquierda genéricamente hablando. El presidente Zapatero optó adecuadamente - poco después del 14-M- por una TVE y una RNE no gubernamentales.

Cum laude
Eso merece sin duda un sobresaliente cum laude. Pero cuesta entender que se haya hecho semejante transformación sin auspiciar lo mismo para las televisiones autonómicas, como Telemadrid y Canal Nou, férreamente controladas por Esperanza Aguirre y Francisco Camps, respectivamente-. Los desarmes nunca pueden llevarse a cabo unilateralmente. Y una cosa, Sr. Zapatero, es el talante y el diálogo y otra muy distinta ir con el lirio en la mano.

¿Un guiño al pluralismo?
Pretendió ser un guiño al pluralismo lo que hizo Zapatero nada más llegar a La Moncloa. Su primera entrevista a un periódico se la concedió a Pedro J. Ramírez, el director de El Mundo. Y, la primera a una radio, fue a la COPE, con Federico Jiménez Losantos, subido al púlpito de los monseñores. Se pasó el líder socialista muchos pueblos y se lo pagaron estos dos pillastres montando una conspiración contra el Ejecutivo para así saber, manda huevos, la verdad sobre el 11-M y llenar de mierda no ya al Gobierno, sino al Estado de Derecho.

La COPE
En cuanto a la COPE, ahora sigue siendo, aunque tuvo que marcharse Losantos, una trituradora de progresistas y un bastión de la derecha radical, con Ernesto Sáenz de Buruaga y Ramírez de compinches. Los clérigos se lo deben de pasar pipa por la noche con el fútbol y con el carrusel deportivo. Pero como los obispos y compañía son intocables, el Gobierno no se ha atrevido a hacer con la cadena radiofónica y televisiva episcopal algo similar a lo que sí ha hecho José Blanco con los controladores aéreos. Aceptemos la legalización de la COPE, se supone que como fruto del Concordato del tardofranquismo.

Cañón de largo alcance
¿Debe el Gobierno nutrir las arcas de la Iglesia católica, cuando la COPE dedica muchísimo más espacio a cargarse a la izquierda, al laicismo y cantar los goles del fútbol que a difundir la doctrina cristiana, que tal es el trabajo específico de los capellanes y monseñores? No debiera facilitar este Gobierno que la Iglesia española disponga de un cañón de largo alcance para bombardear dialécticamente a los rojos y ensalzar a la derechona. La pasividad de Zapatero ante estas graves cuestiones mediáticas conduce a lo que estos días está ocurriendo con CNN+: otro baño de impotencia y desasosiego entre los periodistas no afines al PP. ¿Por qué mano dura con los controladores y, en cambio, mano blanda con los obispos y cardenales en torno a la COPE?

En Internet
En fin, podríamos dar una vuelta por Internet y ver que –salvo ELPLURAL.COM y algunos pocos apreciados periódicos ajenos a los conservadores-, este territorio también ha sido tomado casi al completo y, desde hace años, por la derecha. Podríamos repasar la prensa escrita o convencional y veríamos cuánta desigualdad hay en toda España entre la prensa derechista y la de izquierda. Las elecciones municipales y autonómicas, a cinco meses vista. Las generales, a un año y tres meses. ¿Está dispuesto el PSOE a dar por perdida la batalla mediática, preludio de las batallas siguientes?


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