13 de marzo de 2008

PARA GOYI DESDE "RAMA"

LA RANITA SORDA.
Un grupo de ranas viajaba por el bosque, cuando de repente dos de ellas cayeron en un pozo profundo. Las demás se reunieron alrededor del agujero y, cuando vieron lo hondo que era, les dijeron a las caídas que, debían darse por muertas. Sin embargo, ellas seguían tratando de salir del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras les decían que esos esfuerzos serían inútiles.
Finalmente una de las ranas atendió a lo que las demás decían, se dió por vencida y murió. La otra continuó saltando con tanto esfuerzo como le era posible. La multitud le gritaba que era inútil pero la rana seguía saltando, cada vez con más fuerza, hasta que finalmente salió del hoyo. Las otras le preguntaron: "¿No escuchabas lo que te decíamos?" La ranita le explicó que era sorda, y que creía que las demás la estaban animando desde el borde a esforzarse más y más para salir del hueco.

La palabra tiene poder de vida y de muerte. Una voz de aliento a alguién que se siente desanimado puede ayudarle a terminar el día, mientras que una palabra negativa puede acabar por destruirlo. Cualquiera puede decir palabras que roben a los demás el espiritú que les permita seguir la lucha en medio de tiempos difíciles. Tengamos cuidado con lo que decimos, pero sobre todo con lo que escuchamos.

1 comentario:

Goyi dijo...

Muchas gacias Alicia, ! Qué buenos recuerdos!, de todas formas no estoy perronillera y será cuestión de tiempo, espero. Pronto seré la ranita sorda, vamos no soy yo nadie en el mundo del teatro, no hay papel que se me resista!.

Por cierto, a las ocho hay una obra de teatro muy graciosa que se titula la Primitiva, espero que no sea echadita para adelante y que no hiera suceptibilidades, es que no me atrevo a decir ya nada con este teatro moderno...... Lod